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martes, 3 de mayo de 2011

EL LOCO SIN LUZ CARA E CABALLO











De Cassiopo a Apartaderos
camina este tarajallo
con los planazos de mayo,
con disparos desde enero
Infiernos del ventisquero
farallón de los hermanos
con ríos bolivarianos
con los ricos jaleteos
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos

La lumbre te circunscribe
y el solo aliento te alfombre
lo que te queda de hombre
que quien sabe a donde fue
años hace que te arrimas
a la realeza en Barinas
y entre golpes y traspiés
persiguiendote tus viejos
cantan “jalando” parejos
los deditos de tus pies

Adan te lleva en sus cauchos
sin la Eva de sus potreros
tus cachuchas son sombreros
que te calzan los muchachos
una hembra y cuatro machos
tu vida, “bajada y brinco”
y cuando “pide” tu ahínco
cagajón para no darte
el miedo se te reparte
uno, dos, tres, cuatro, cinco

La lija dejó en tu sayo
los valores que murieron,
los principios se te fueron
detrás de un loco a caballo
Loco sin Luz, vil vasallo,
dice el decreto de un juez
porque te encontre una vez
ojos fijos y esterero,
contandito los vergueros
seis, siete, ocho, nueve, diez

martes, 20 de noviembre de 2007

La hora de las chiquiticas

En primer lugar debo decir que tengo derecho como integrante de la oposición a criticar a todo aquel que se quiera encarnar en un lider de la coyuntura. La critica constructiva arranca por decirle donde no se esta de acuerdo y donde si. Esa es la desgraciada realidad de los jefes; que están sujetos a la peor critica, la de sus liderizados.
La experiencia nuestra en nueve años de oposición a Hugo Chávez arrancó con aquel cambio de cabalgadura de los candidatos presidenciales, faltando una semana para las elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1.998, cuando ganó Hugo Chávez. Desde entonces hasta nuestros actuales días todo ha pasado por indefiniciones, yerros, pifias, gazapos, inexactitudes, omisiones, olvidos, desatinos, absurdos y peores dislates que nuestros líderes observan cuando tienen el desastre encima, pero que reconocen cuando ya no hay nada que hacer.
El disparate de cambiar candidatura faltando una semana para las elecciones se desenlazó en el triunfo expedito de Hugo Chávez el 6 de diciembre de 1.998; la torpeza de embarcarnos apresuradamente con la candidatura de Francisco Arias Cárdenas en el año 2.000 facilitó la confirmación en la presidencia al Sátrapa de Sabaneta; la ignorancia política, la cobardía personal, la ingenuidad profesional y las agendas ocultas de los generales y almirantes del 11 de abril de 2.002 caracterizaron el retorno de Hugo Chávez al poder luego de las jornadas victoriosas realizadas durante ese día; la Plaza Altamira de octubre de ese mismo año, fue una reedición de esas funestas jornadas y ningún militar se impuso sobre las chiquiticas; el paro general de diciembre también fue campo abierto para las chiquiticas y nadie pudo asumirlas : esos mismos vectores, pero esta vez arrastrados por los políticos de aquella oportunidad nos llevaron al matadero del referendo revocatorio del 15 de agosto de 2.004 e impidieron revocarle el mandato presidencial a Chávez, Enrique Mendoza, el lider de aquella oportunidad reconoció públicamente haber tenido miedo; dos años después, el 3 de diciembre de 2.006, Manuel Rosales y su Comando de Campaña nos engañaron con el lema de “ganar y cobrar” y un año después de ese desastre, estamos esperando explicaciones satisfactorias sobre esos acontecimientos que permitieron la reelección del pícaro barinés.
Un análisis grueso de todas esas jornadas nos permite concluir que donde se ha fallado es a la hora de tomar decisiones en las chiquiticas. Eso se llama en las Escuelas de Estado Mayor, una Apreciación de la Situación de Conducción.
Nadie hace un plan que al término de la jornada se cumple en un cien por ciento. Sobre la marcha se van presentando situaciones bajo presión y con otro tipo de variables intervinientes que obligan al lider a tomar decisiones expeditas y sin salirse del concepto operacional con el que se diseñó la planificación original o atendiendo al objetivo que se quiere alcanzar. Yo recuerdo que en los juegos de guerra y ejercicios de simulación operacional, cuando el fragor del combate me atropellaba, los miembros del estado mayor me presionaban para que tomara decisiones, las informaciones del área operacional que llegaban al Puesto de Comando se acumulaban esperando una medida del jefe y se necesitaba una decisión oportuna, viable y que facilitara el curso, la orientación y la dinámica de las operaciones; yo apelaba a una muletilla con la que me apoyaba hasta que tuviera las luces para tomar una decisión correcta. La información que cursaba a través de los radios, teléfonos o cualquier sistema de comunicaciones disponible era “desarrolle la situación y manténgame informado”. Al menos con ella me proporcionaba un tiempo extra con mis subalternos para tomar la decisión adecuada; pero al mismo tiempo los obligaba a que en sus niveles pulieran decisiones que permitieran al jefe iluminarle su esfera de atribuciones para resolver la contingencia correctamente.
Hasta el momento, la “hora de las chiquiticas” en el proceso de ejecutar las maniobras de la oposición al régimen de Hugo Chávez ha pasado por encima de los lideres. Ninguno ha estado a la altura y se ha dejado vapulear por la coyuntura y las circunstancias.
Con miras al próximo referéndum aprobatorio a la reforma constitucional del 2 de diciembre de 2.007, los liderazgos de la oposición se han horizontalizado y vagamente emergen el del Dr. Herman Escarrá encabezando la opción de impedir el referéndum con la “Marcha sin retorno” convocada para el próximo 26 de noviembre; el del General en Jefe Raúl Baduel con su llamado a votar por el NO el próximo diciembre y la alternativa que encabeza Manuel Rosales en el Bloque por el NO.
A medida que se acerca el 26 de noviembre de 2.007 y las tropas del General Escarrá inician su movimiento desde sus Áreas de Reunión (AR) definidas inicialmente como concentración para dispersarse y empezar a ocupar los sitios desde donde se desplegarán en sus Puntos de Disloque (PD) para maniobrar a partir del lunes 26 a las 06:00 horas cuando empiecen a cruzar la Línea de Partida (LP); mas me empiezo a preocupar. La Hora de las Chiquiticas se presentará cuando los motorizados armados y las bandas armadas del régimen hagan su aparición y empiecen a hostigar la vanguardia de la oposición y en el Puesto de Comando (PC) del General Escarrá empiece a llover las informaciones de bajas de combate. Yo no creo que en ese momento la respuesta del General Escarrá y su Estado Mayor de Coordinación (EMC) para los subalternos en el Teatro de Operaciones (TO) vaya a ser “desarrolle la situación y manténgame informado”.
Pero así como me preocupo por la dinámica de la “Marcha sin retorno”, también me asalta la duda para el día 2 de diciembre de 2.007 a las 8 de la noche cuando Tibisay Lucena anuncie al país en cadena de radio y televisión que el Bloque del SI arrasó en el Referéndum Aprobatorio y las alternativas que tengan en mente Raúl Mahatma Baduel y Manuel Luther King Rosales para defender cívicamente, con resistencia pasiva y sin violencia los resultados que todos sabemos que serán mayoritariamente a favor del NO, aunque el CNE diga SI.
Como decía en otra entrega anterior, soy un abstencionista impenitente y respeto las razones que tiene cada quien en la oposición para ir a incorporarse en la “Marcha sin retorno” el próximo 26 o sumarse a votar por el NO el venidero 2 de diciembre. Creo si, que a pesar del entusiasmo que se ha mercadeado a través de los medios de comunicación para ir a votar por el NO y que se expresa en una tendencia favorable en los resultados, por encima de ambos bloques del SI y del NO, hay una gran masa escéptica (entre los cuales hay un tolete chavista) que tiene dudas acerca de la reacción del liderazgo a la hora de las chiquiticas y el momento de las definiciones. Oportunidad que se estrecha cada vez más, en la medida que nos acercamos al 26 de noviembre y por supuesto el 2 de diciembre de 2.007.
Si la “Marcha sin retorno” del 26 de noviembre no logra su cometido de impedir el referéndum aprobatorio, eso no debe verse como un fracaso de la oposición en un objetivo y; si como una fase de movilización de una vanguardia de la Sociedad Civil con miras a la siguiente del domingo 2 de diciembre, que independientemente de los resultados debe convertirse en una marcha hacia la democracia, la paz y la libertad; y sin retorno hacia el odio, la represión y el autoritarismo.
Sigo insistiendo que el momento es de Unidad, de sinergia, de encuentros y coincidencias en la oposición. Solo así, los toletes que la caracterizan, podrán enfrentar con viabilidad la hora de las chiquiticas.

Caracas, 20 de noviembre de 2.007


sábado, 10 de noviembre de 2007

La pluma y la espada

Me importa un pito lo que piensen los antichavistas puros de raza, de sangre, de linaje y de blasón. Los antichavistas puros son quienes levantan las banderas de la obsesión, el fanatismo y el radicalismo extremo, dejando de lado la razón y la sindéresis que es lo que debe privar para poder articular una estrategia medianamente viable y coherente para sacar del gobierno al régimen, por la única vía que él mismo ha dejado abierta; la senda de las armas, de la confrontación, de la violencia y de la resistencia en las calles.
Escribo esto de entrada, porque no faltarán opinadores sanguíneos y abdominales que adelantarán que “ya el gobierno lo compró” porque no coincido con las estupideces que se han estructurado como estrategia para salir del régimen ilegitimo de Hugo Rafael Chávez Frías. Este es el momento de seguir los impulsos que emanan de la materia gris en sus andanzas cerebrales; es el momento de la inteligencia.
En el anterior escrito señalé que los que siguen la estrategia de la “Marcha sin retorno” el próximo 26 de noviembre de 2.007; encabezados por el Doctor Herman Escarrá deben sentarse a conversar en torno a la UNIDAD de la oposición con los que se identifican con ir a votar cívicamente por el NO el venidero 2 de diciembre de 2.007 y encabezados por el General en Jefe Raúl Isaías Baduel.
El hombre de la pluma que llama a las botas, encarnado por el Doctor Escarrá debería de sentarse a hablar de la UNIDAD de la oposición con el hombre de la espada que llama a los votos; encarnado en el General en Jefe Raúl Isaías Baduel.
He oído de nuestros compañeros de ruta de la oposición, las mas absurdas especulaciones para descalificar la propuesta, pero ninguna con el suficiente peso argumental; incluso muchas que le caen arriba al propio Doctor Escarrá, quien tampoco es antichavista de origen, de sangre, de linaje, de blasón; es decir no es puro de raza. Las mismas razones que se esgrimen para no creer en Raúl Baduel como antichavista, son validas para tampoco creer en la gran mayoría de quienes se han convertido en los principales arietes de la salida a escena del General en Jefe. Son los mismos que suspiraban porque Baduel encabezara desde el Ministerio de la Defensa un golpe de estado y se sienten frustrados porque no lo hizo.
Todo aquel que se incorpore a la masa opositora al régimen, bienvenido, a nadie hay que pedirle prueba de fe; al fin y al cabo en la oposición son muy pocos quienes pueden exhibir un Certificado de Antichavismo Autentico que esté avalado por juicios, cárceles, persecuciones, exilio o alguna otra estupidez que se exija para calificar y para ser considerado iniciado.
Dicho esto a manera introductoria, quiero ratificar que las fuerzas que se han levantado en este momento en la oposición deben coordinarse para definir nuevamente el tiempo estratégico que definirá el inicio de las acciones de movilización para aplicar de manera contundente, las fuerzas del artículo 350 de la Constitución Nacional.
Entre el 26 de noviembre de 2.007, día en que se tiene previsto ejecutar la “Marcha sin retorno” y el 2 de diciembre de 2.007 que es el día del referéndum aprobatorio a la reforma constitucional, median apenas 7 días que pueden ser la diferencia entre el nirvana de la victoria o el desastre de la derrota. Eso es lo que justifica que ambos sectores se sienten a coordinar lo conceptual de la planificación para establecer la definición y la precisión de los términos de la movilización popular para la aplicación del artículo 350 de la Constitución Nacional.
Voy a ser mas ilustrativo que en el articulo anterior. Nada del momento político pasa sin la definición y conclusión que pondrá la actuación de la Fuerza Armada Nacional. El Doctor Escarrá es un hombre de pluma y su liderazgo nacional no pasa mas allá de la prevención de los cuarteles; su mensaje no llega hasta el efectivo de tropa que esta prestando servicio en un puesto de guardia o en una repartición militar del interior; o en una garita de servicio. El teniente o el Capitán de una unidad militar no conoce en profundidad el pensamiento político del Doctor Escarrá; los comandantes de Unidades tácticas ven en el Doctor Escarrá otro político más. Esa es la línea general de la imagen de Escarrá hacia lo interno de la Fuerza Armada Nacional y eso no tiene nada que ver con el coraje personal y la integridad personal y profesional del Doctor Escarrá. Es simple referencia al impacto de liderazgo que puede tener el Doctor Escarrá hacia lo interno de la corporación armada en un momento de crisis y de definición política por la actuación de la institución armada en el momento de aplicación del artículo 350 de la Constitución Nacional. Cualquier llamado del Doctor Escarrá y su Estado Mayor Coordinación, se va a estrellar contra la indiferencia de los cuadros medios e intermedios y con la inercia de los generales y almirantes. Un hombre de pluma no conseguiría eco dentro de la institución armada, en una crisis política.
Dicho esto ahora me voy hacia la valoración del caso Baduel. Viene de ser Ministro de la Defensa, tiene una referencia de actuación muy importante dentro del componente militar; particularmente su fuerza de origen es el Ejercito que es la rama militar que tendrá las definiciones mas importantes y contundentes en una coyuntura como la que deriva de la aplicación del articulo 350 de la Constitución Nacional; por mucho que el régimen haya defenestrado y barrido con todo lo que huela a Baduel después del polémico discurso de entrega del ministerio; aún dentro de la Fuerza Armada Nacional hay un sentimiento mayoritario de que este régimen tiene al borde del precipicio a la Nación y al estado venezolano y las amenazas a la seguridad van mas allá de una presunción, hacia una realidad que nos pone al borde la guerra con Colombia y con (aunque mueva a risa) Estados Unidos. Los profesionales militares no ven en el horizonte inmediato un liderazgo militar que pueda encarnar las angustias, las zozobras y las impaciencias de la Fuerza Armada Nacional en este momento. Los mecanismos represivos del régimen a través del sistema de inteligencia, demuestran su eficiencia a través de intercepciones telefónicas, seguimientos, hostigamientos, represión sicológica y amenazas persistentes y eso arrincona a la gran mayoría de sus jefes. La salida de Baduel al ruedo político (independientemente de que sea a destiempo) abre un canal a través del cual drena la expresión del sentimiento mayoritario de la Fuerza Armada Nacional hacia la calle. No es el vocero oficial de la institución, pero conoce de cerca lo que esta ocurriendo dentro de los cuarteles; sabe hasta la precisión las interioridades mas intimas del régimen; los acuerdos secretos y toda las maniobras políticas de Hugo Chávez; y algo mas importante, conoce cual es la planificación político-militar que tiene diseñada el gobierno para enfrentar cualquier iniciativa de la disidencia que ponga en peligro su estabilidad y su permanencia. En una coyuntura como esa, la disidencia necesita la dirección de un hombre de espada.
Esto no se trata de un llamado a votar, yo respeto las valoraciones que da cada quien para ir a votar o no. Soy un abstencionista impenitente y un firme convencido de que a Hugo Chávez lo sacan de Miraflores por la fuerza de las balas que por la razón de los votos. Pero también creo que hay que impulsar la sinergia de todos quienes estamos en la acera opuesta del régimen. De allí mi llamado a que Escarrá coordine con Baduel aquello de la definición del tiempo estratégico; es decir el Día “D” y la Hora “H” de la aplicación del artículo 350 de la Constitución Nacional.
7 días median entre lo establecido por Escarrá y lo expresado por Baduel. En esos 7 días o el chorro estará muy largo, o el chorro estará muy corto o el perol estará fuera de la línea de tiro; pero lo que si es cierto es que estaremos orinando fuera del perol si no se acuerdan ambas estrategias sobre la base de una realidad que es la convocatoria del CNE para la realización del referéndum aprobatorio el 2 de diciembre de 2.002.
Como decía en el inicio, me importa un comino las expresiones para descalificar a Baduel y su ingreso al club oposicionista; pero creo que lo que se impone es coordinar ambas estrategias (La del General Escarrá y la del Doctor Baduel) para lograr el objetivo político conclusivo de toda movilización social en esta coyuntura, cual es la salida de Hugo Chávez y su régimen de utilería, del poder.
La pluma y la espada en este momento requieren de unidad. Este es un buen momento.

Caracas, 10 de noviembre de 2.007

miércoles, 18 de julio de 2007

El discurso de Baduel (Ex MD)

El discurso del acto de entrega del Ministerio de la Defensa del General en Jefe Raúl Isaías Baduel al General en Jefe Gustavo Rangel Briceño fue un discurso para la paz. Grave contradicción cuando su Comandante en Jefe ha estimulado y propiciado los valores de la Guerra y de la violencia como en efecto lo evidenció en el discurso de inicio de gestión que hizo el General en Jefe Rangel y el de clausura del acto que pronunció Hugo Chávez, en respuesta turbulenta, incoherente y desarticulada al de Baduel.

Mas allá del análisis de contenido al discurso, antes de hacer una disección del mismo hay que valorar en retrospectiva lo que ha ocurrido hacia lo interno de la FAN en estos últimos meses en el acontecer político militar. En primer lugar hay que resaltar la dinámica generada por el enfrentamiento público y abierto del General Alberto Muller Rojas ex integrante del Estado Mayor Presidencial, con el Presidente Chávez. El tema que propició ese match fue la politización y partidización de la institución armada. Es obvio que ambos (Chávez y Muller) son abiertamente partidarios de generar radicalmente un proceso de afiliación político-partidista de la corporación castrense a la revolución marxista y Baduel, no. De allí derivaron los enfrentamientos Muller-Baduel, ante los cuales Chávez tomó partido, inicialmente por afecto y solidaridad, por su Ministro; para luego defenestrarlo y promover el ascenso de Rangel.

Muller es partidario de la confrontación con el imperio a partir de la Guerra Asimétrica y Baduel es partidario de seguir aplicando el esquema tradicional convencional de la definición de la amenaza ante la realidad de la vecindad ineludible. La salida de Baduel del despacho de la Defensa es producto de la negativa de este a encaminar abiertamente una partidización radical de la FAN, de tomar oficialmente como doctrina militar la Guerra asimétrica y de “socializar” política y económicamente con modelos foráneos (URSS, Cuba, Norcorea, etc.), en el “transito político social inédito” por el que nos lleva arreados a los venezolanos su hermano del alma.

Las líneas que dejó entrever Baduel en su disertación publica, que va a traer bastante tela para cortar en los próximos días, son de franca discrepancia con el discurso y las ejecutorias presidenciales; y dejan bastante para la imaginación de lo que fueron las participaciones de este en los gabinetes ministeriales, pero mas aún en las conversaciones reservadas y fraternas que tenía Hugo Chávez con el “papa” como coloquialmente lo llamaba el Comandante en Jefe en sus pláticas mas íntimas.

Más que una solución a los problemas militares, Baduel después de la salida de Muller Rojas, se había convertido en un problema potencial que había que reducir y era un buzón público y abierto, en el que un sector de la oposición depositaba esperanzadoramente sus mensajes de democracia, libertad y paz. El tiempo se encargará de entregarnos el argumento promovido, estimulado y motivado por agentes caribeños pero decidido por el compadre, hermano, amigo, compañero, camarada y todas esas zarandajas afectivas a que apela Hugo para manipular el alma y el espíritu de quienes utiliza y luego lanza a la papelera untados con el cataplasma de la Operación Sicológica; para relevarlo en el Mando, Organización y Dirección de la Fuerza Armada Nacional, a quien según él lo acompañó en el Juramento del Samán de Güere.

El lema de “Patria, Socialismo o Muerte” brilló por la ausencia en el discurso de Baduel y es la mas clara demostración de que su salida no es tanto por haber cumplido un ciclo en su vida profesional e institucional; como por haberlo incumplido de acuerdo a los deseos de un Comandante en Jefe, que lleva la Patria por el camino del Socialismo, levantando las banderas de la Muerte.

El discurso de Baduel fue un discurso para la Paz que desnuda toda la infraestructura bélica diseñada en torno a la cultura de violencia del Socialismo del Siglo XXI y Chávez necesita en el Ministerio de la Defensa un albañil que levante las obras y demás construcciones para la gran empresa de la Guerra.

!Lástima que fué tan tarde!

lunes, 6 de junio de 2005

Entre Romanos y Griegos





Estos dos militares arrastran entre ambos, un paralelismo, similar al que escribio Plutarco para reseñar la vida de los heroes romanos y los griegos.El General Castro Hurtado en 1979, siendo Comandante General del Ejercito se nego a convalidar con su presencia en el Alto Mando Militar, una decision que tomo legal y legitimamente el Presidente de la Republica y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Nacionales, el Doctor Luis Herrera Campins relacionada con beneficiar con la politica de pacificación a un grupo de guerrilleros que estaban encarcelados en el Cuartel San Carlos y quienes habian participado en hechos de sangre (Guerra Asimetrica) de manera artera contra unidades de las Fuerzas Armadas Nacionales. Castro Hurtado solicito su pase a la situación de retiro, para demostrar su inconformidad con la decisión.El General Baduel esta tramitando ante “la superioridad”, autorización para que una promocion de estado mayor, proxima a egresar de la Escuela Superior del Ejercito, lleve el nombre de Fidel Castro Ruz e igualmente, señalo en rueda de prensa, que no habia recibido instrucciones para “honrar” con el grado de General en Jefe del Ejercito Venezolano al mismo personaje. En las dos situaciones el General Baduel escuda en las faldas de sus superiores, su manifiesta incompetencia, su marcada ignorancia y su ineptitud para el alto cargo dentro de la institución militar.¡Que coincidencias en la situación para ambos jefes militares! El mismo personaje siniestro, del barbudo caribeño que ha “profanado el sagrado suelo de la Patria” es el eje alrededor del cual orbita el mismo dilema moral y etico para tomar una decisión y; sin embargo los caminos institucionales se bifurcan y divergen.En uno, la decisión se orientó hacia los dictados de los valores, los principios, los codigos morales de la institucion representada, el honor y el valor. En otro, el rastacuerismo bolivariano, la sumisión grupal, la genuflexión entreguista, la ignorancia institucional, el lamesuelismo como conducta, la desubicacion historica, la postración moral,la cobardia personal, la extenuación perruna y el aventurerismo organizacional, fueron los faros de su vuelo gallinaceo y bastardo.¿Quien es el romano y quien es el griego?A mi me parece que el griego es el General Arnaldo Castro Hurtado con su actitud y su valor personal; y el rumano (Nicolae Ceacescu, es Baduel.
Caracas, 6 de junio de 2005